domingo, 28 de mayo de 2017

DE TEMAS JOCOSOS E INSÓLITOS


DE TEMAS JOCOSOS E INSÓLITOS

“La locura habla.
Que se diga de mí todo lo que se quiera (ya sé que la Locura es detractada continuamente incluso por los más locos), sin embargo soy yo y solamente yo quien, por mis influjos divinos, esparzo la alegría sobre los dioses y los hombres. En efecto, desde que me he dispuesto a hablar, ¿no se refleja en sus rostros una vivacidad y alegría inusitadas? ¿No se ha desarrugado su entrecejo? Y las carcajadas que se han escuchado por todas partes, ¿no reflejaban el contento que embargaba sus corazones y el placer que les causa mi presencia?”
Fragmento de “Elogio de la locura”
de Erasmo de Rotterdam.

Palabras más, palabras menos, o como dijera un músico, poeta y loco:
Lector:
No, no escribo para ganarle a alguien,
tampoco escribo para apantallar,
mucho menos para competir.
Escribo por gusto,
porque es un placer hacerlo.
Plasmar en letras lo que se me viene a la cabeza es genial.
Escribo para todos los que me quieran leer:
Para mis hijos, mis nietos, compañeros, amistades y para ti,
porque siempre lo que busca un escritor es un LECTOR.
Eduardo Vázquez G.



CUANDO LA CONQUISTÓ
Eduardo Zuria

Ay, María, nomás te veo
y siento mil estirones
que ya corro en el deseo
de comerme esos melones.
Ay, María, me desconoces
y no encuentro ya el sosiego
que doy topes de borrego
dentro de mis pantalones.
Me arrebato en mil pasiones;
ya no sé qué hacer contigo
si desprecias mis amores
pueque un tiro yo me pego.
Y YA DESPUÉS:
¡Ay, María, no me regañes!,
que si llego mareadito
fue por culpa de Odilón,
que me invitó hasta su casa.
Y me agarró a la salida,
en viernes y ya sin prisas,
y al fin era solo un rato
que me aviento un trompo a la uña.
¿Que se me hizo rete tarde?
ya ves cómo son las cosas,
las horas se van como agua
y sin sentir se hizo noche.
¡Palabra!, sí me importaba
zafarme lo más temprano,
pero otro brindis y otro más,
al cielo se me fue al santo.
¿Qué pasó con mi chamarra?
pos se me olvidó en la fiesta
digo, digo, en casa de Odi,
seguro que él me la guarda.
¿Que qué es el raspón del cuello
y estas manchas de carmín?
cuando tropecé en el baile
que de relajo me echaba.
Y al caerme que me cacha
la mujer de…de Odilón,
ahí fue lo deste raspón
y el colorete embarrado.
Ya ve mi reinita santa,
si no pasó nada de malo
y no se preocupe de esto
no me vuelvo a resbalar.
Si usted es la mera mera,
la reina de mi cantón,
sabe usted que en mi petate
no brincan las otras pulgas.
Venga a que me la apapache
y hasta un besote le doy
y no le cumplo de otras cosas
por lo mareado que estoy.



EL CARRITO
Idea original de Ignacio Prado, texto adaptado por Alfredo Martínez

¡No manchen!, esto no es dios, pinches ratas. ¡No se descuiden!
El día de hoy fui a Walt Mart de Parque Celaya y fui víctima de los amantes de lo ajeno. En un pequeño descuido que tuve, vi que mi carro no estaba donde lo había dejado. Al principio me asusté y preocupé, pero sentí un gran alivio cuando a lo lejos vi que mi carro era conducido por un tipo malencarado. Mi primer impulso fue salir corriendo y alcanzarlo para evitar perderlo de vista; de tan rápido que corrí pude alcanzarlo y me le puse enfrente, logrando que se detuviera. Al principio yo estaba asustado pues creí que me iba a echar el carro encima, pero no se atrevió, el muy cobarde. Le pregunté que si el carro era de él y me contestó que no. Efectivamente, le dije, ese no es tu carro, es el mío, por lo que el amante de lo ajeno me lo entregó sin ofrecer resistencia. Una vez con el carro en mi poder, me fui al pasillo de los cereales, luego al pasillo de harinas, y así sucesivamente, hasta terminar de hacer mi mandado semanal.
Está canijo dejar solos los carros del mandado porque luego llega cada malandrín, que te da un coraje que se los lleven. Con lo que cuesta encontrar uno en buen estado, que no esté duro de las llantas o no se vaya de lado. Gracias a Dios lo recuperé.



LE ROBARON LA OLLA CON TODO Y TAMALES,
IMPARABLES LOS ROBOS Y ASALTOS
Isaías Vargas Ramírez

Le robaron la olla de los tamales en plena hora de la vendimia.
A las oficinas del Periódico Conexión se presentó una mujer para denunciar que le robaron la olla de los tamales con todo y tamales, y a pesar de que estaba sobre el brasero en la banqueta de la calle.
Manifestó que en un momento dado se metió a su casa y salió, pero ya no estaba la olla ni los tamales, sólo le dejaron el brasero ardiendo.

(Insólita noticia tomada del Periódico Prensa Conexión, de Valle de Santiago, el día 2 de marzo de 2017)




MÚSICOS LOCOS, POETAS MEDIO MÚSICOS Y LOCOS DE REMATE
Enrique Jiménez

En la historia del mundo hemos sido personas diferentes, simples, complicadas, raras, difíciles, amables, honorables, crueles, malvadas. Personas que dicen las cosas de frente y sin miedo; personas que hablan a espaldas, con temor.
Personas que aman, que odian, que son indiferentes, que son cariñosas con los animales y crueles con los viejitos o pordioseros, personas que se sienten superiores a todos y personas que por desanimo se sienten menos que el más humilde.
Hubimos y habremos personas con diferentes creencias o ideas de lo que es la vida, de lo que es la muerte, de lo que es Dios o Satanás, personas que creen en el infierno y en el paraíso, personas ciegas que solo ven algunos cuantos colores y otros que a pesar de las tinieblas, ven el mundo lleno de luces. Habremos locos quienes no creemos porque sabemos. Y hay sin duda, los que creen porque no saben.
También hubo, hay y habrá personas sordas que solo les gusta escuchar palabras vanas, halagadoras y melosas, sonidos huecos que susurran mentiras piadosas, pero también hay quienes les gusta el trinar de las aves, el zumbido de las abejas y el barritar de los elefantes. Personas que les gusta escuchar la verdad, el rock, una buena rola, tu voz cuando hablas, el llanto del niño pero también su sonrisa.
Personas locas que salen en paños menores correteando el camión de la basura.
Hay poetas y bellas musas que inspiran a escribir, hay mujeres bellas con almas de colores y hay mujeres de colores con almas locas pero igual de bellas.
Hay pintores que describen con colores el dolor, la alegría, la esperanza y el tiempo, el sufrimiento y el amor.
Hay escultores divinos que en una roca de mármol descubren la belleza, hay arquitectos que diseñan edificios, catedrales, monumentos y columnas emblemáticas.
Hay de todo y seguramente seguirá habiendo por los siglos de los siglos.
Pero lo más genial e inigualable que puede haber en este mundo son los Músicos locos, Poetas medio músicos y Locos de remate. Yo, por ejemplo.



LA VERDAD NO PECA PERO INCOMODA
Martín Campa Martínez

Mi suegra, mi esposa y yo, sentados en la sala de espera de aquel hospital esperábamos, impacientes, al doctor. De pronto, sin motivo alguno, la doña comenzó a vociferar en contra de mi humilde persona.
Y regañando a mi mujer, le decía:
“Yo no sé qué le viste a éste. Mira nomás: panzón, pelón, gacho, jorobado, orejas de olla de nixtamal. Qué diferencia a como estaba antes: flaco, melena de Antonio Aguilar, bien vestido, bañado, decente y cortés. Pero sabrá Dios qué chingaos le pasó. Y tú, taruga, necia, no sé qué carajos le viste. De seguro el muy mula te embrujó, ya ves que dicen que sus parientes eran brujos. Quién sabe que carambas te dio a tragar, o a beber. Pudo haber sido toloache, la yerba pendemata, o agüita de la bienquerida. Pero cómo te fuiste a fijar en tremendo sebo, rascaombligo, mantenido, atenido y marihuano. Bueno había de ser para fajarse los pantalones, así como una. Nomas no le doy un chingadazo porque me ve la gente”.
Y la doña no se callaba.
A mí sí me dio pena, así que decidí pararme e ir al baño.
Y todavía gritó, mientras yo me alejaba:
“Ni valiente es para responder, se ve que la verdad no peca pero incomoda”.
Duré media hora en el baño, y ya de regreso, iba más relajado.
Entonces comenzó otra vez el discurso:
“Si para zonzo no se estudia. ¿Hasta cuándo vas a abrir los ojos, hija? Míralo, yo creo que está mal de su cerebro”.
Mi mujer, fastidiada, miró fijamente a mi suegra y con voz de esposa encabronada, le dijo:
“Mamá, con una fregada, ya cierra el pico. No seas inconsciente, ¿que no ves que si se enoja mi viejo ninguno de tus hijos tiene para pagar la operación de tus rodillas?”.
Y solo así se acabó el corrido.




*Textos publicados en El Sol del Bajío, Celaya, Gto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cuentos para no caerse de la cama

  Pequeños escritores celayenses presentan libro de cuentos   El sábado 20 de abril se presentó el libro “Cuentos para no caerse de la cam...