domingo, 9 de octubre de 2016

¿A QUIÉN LE IMPORTA QUE EL POETA MUERA?


¿A QUIÉN LE IMPORTA QUE EL POETA MUERA?

“Una y otra vez se ahoga en aguas de mar turbulento.
Muere y resucita en la palabra.
¿A quién le importa que el poeta muera?
Si la luz del viejo faro no calla
que las olas disuelvan las huellas”.
Diana Alejandra Aboytes Martínez

Y es verdad, el poeta se muere a diario. En la cocina, en esta ciudad llena de gendarmes y baches. Debajo del colchón de la tarde. Dentro de la nevera que ya nadie usa. Cambiándole los neumáticos a sus metáforas.
Se muere a diario y ahogando sus palabras en la piscina del destino. Sus letras son como espigas que vuelan en diferentes direcciones, buscando la fértil tierra en las pupilas de los lectores.
Poeta que se desangra y paga sus cuentas, a destiempo y en abonos. Poeta, escritor, hombre de letras o “comelibros”, como suelen llamarle algunos despistados. Insomne navegante en las redes sociales o en los clubes nocturnos o donde se encuentre agazapada esa historia que sirva para plasmar en su libreta de apuntes.
Y si, él se muere pero, ¿a quién carajos le importa?, nadie llora sobre esos grises ataúdes que dentro solo guardan alfabetos que los topos jamás entenderán.
Salud, deleitémonos pues, con este festín que hoy, perdón, es muy a la ligera.
Martín Campa Martínez

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SOLILOQUIO DE UN POETA ROMÁNTICO
Aleqs Garrigóz

Porque desde el principio cargamos un destino como lápida,
la ficción se nos mezcla en la sustancia, tiñéndonos las hebras
con el color de la sangre enfermiza.
Nuestros días en la historia son como una ligera llovizna,
como cuando la brisa arriba a la estepa desolada.
Somos amigos del girasol y del crepúsculo.
Caminamos inermes a la hora de los tardíos placeres.
Bebemos solos. Y la melancolía de ser es, en nuestras venas,
honda y permanente como los congelados mares.
Rosas, cortinas, palomas, ventanas, sepulcros,
horizontes donde la lividez vierte sus encantos,
jardines gloriosos donde los pájaros mueren,
fuentes, salones que son vacíos como la vida,
nos circulan lo mismo que carruseles en la mente.
Conocemos el encanto en la distancia,
el sabor de las lágrimas,
la textura de las cartas antiguas,
el olor de las habitaciones viejas.
Amamos la tibieza del hogar,
la magia de los otoños cayentes,
la somnolencia de la nieve.
Y somos tanto cómplices de los amantes feraces
y de su entrega indócil y plena
como de la belleza que muere.
Tiene el fruto de nuestros sobrios esfuerzos
un encanto innegable, ligeramente amargo,
que recuerda los vino seductores y transitorios.
(¿Compañero, como responderé a tu asentada certeza
de que es el miedo a la vida lo que nos mantiene tan vivos?)
Más que el teatro de nuestras subsistencias,
deberá ser la obra
nuestra acotación ante el hombre.
En algunos, el ímpetu arde como un sol cercano;
la fiesta los sonsaca con su olor a licor y sexo mezclados:
su paso en la existencia es igual que una orgía sin término.
Otros -los que lloramos aparentemente por nada,
los enamorados de la lluvia en la ventana-
andamos caminos poco fecundos
y, prensados en la mano de la nostalgia,
terminamos aprendiendo el suicidio.
Pues –se sabe – en nuestro pequeño círculo,
de algún modo o de otro,
se muere joven.


LA POESÍA
Aleqs Garrigóz

La poesía es como el árbol de ancho follaje
que crece a mitad del páramo.
La forman nostalgias y temores.
Sus brazos se alargan para alcanzar el infinito;
sus fuertes raíces se ahondan en la tierra oscura;
su ancho ramaje es ámbito de emociones contenidas,
en él giran los vientos, se reordena el mundo.
Porque la Poesía es el Arte; y como el Arte
se nutre de sí misma
y sobre sí misma reposa.
Su ramaje es coro donde los ancestros cantan.
Lo integran llamados distantes,
del mañana que es el hoy muerto la voz ya sin sentido,
resonancias de canciones perdidas y olvidadas,
oscilaciones de brillo y sombra,
elegías que son constelaciones de hojas muertas,
palabras mustias de soledad y pena
y crujidos que son su débil lamento.
Para siempre.
En su tallo se han grabado inscripciones nobilísimas.
Su semilla es eterna.
La poesía es el llanto desolado del sauce
y el refugio vivo de la higuera.
Aprenda yo a encontrar fortaleza en sus frutos
y descanse mi fatiga bajo su sombra
hasta el último día.

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ANA
Alan Varelas

¿Cómo explico que te adoro
sí no soy un ruiseñor?
No tengo su voz de oro
para cantar tu esplendor.
Que tú me quitas el sueño
porque mi sueño eres tú
¿cómo podría ser mi dueño
sí en mis noches ardes tú?
Que tu cuerpo es sólo el tallo,
que tu pensamiento es flor,
que eres como el Sol de Mayo,
que Abril tiene tu color.
Muy atrás quedó el invierno,
atrás del paseo que dimos
después de ese verso tierno
que esa tarde recorrimos.
¿Cómo explico mi prudencia
y mi boca temblorosa,
el silencio en permanencia
que me entume y me destroza?
¿Cómo no sentir el miedo
si después de haberte visto
me sé indigno y que no puedo?
Me sé condenado y listo
para la pena severa
de ser sólo quien te mira
desde el pie de la escalera
mientras llorando suspira.
Que mi vida es la pobreza
que no aspiro a vanidades
más que a la de hacerle altares
a tu divina belleza.
Que mi vida son las rimas,
que yo vivo para esto,
para dar el manifiesto
que hay ángeles en las cimas
que bajan para alumbrarnos,
que bajan para decirnos,
que bajan para aliviarnos,
convencernos de no irnos.
Estoy solo y yo no quiero
contagiarte mi amargura,
pero si quieres ternura
yo también, te soy sincero…



MARIPOSA ERRANTE
Verónica Salazar García

Alas deshechas en el tiempo
un vuelo sin rumbo
cielo que me abraza,
ahogándome.
Tempestad y olvido
 asemejan negros nubarrones.
La piel resiente, añora
 recuerdos extasiados.
 Es mi oscuro destino
mariposa errante.
 En el horizonte
divaga la vista
 mirando al ave
y su resplandor
al canto del sol.
Fascinada siento el viento
cual suave caricia extraviada
 cuando el día se extingue.
 Remonto al firmamento
 con las alas fragmentadas
huyendo de un cielo sombrío.

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VIOLENCIA
J. Antonio Aguilar Ramírez

Hasta la aguja se tapó su único ojo
al vernos perdidamente enamorados.
Tan perdidos como ella en el pajar.
Ahora camino agachado,
 y no es porque esté recogiendo los pedacitos de nuestro futuro,
sino por el peso de mis lágrimas al recordarte.
Mis ojos están lastimados,
dibujados con un bisturí.
Ya no estás…
Una tormenta se aproxima,
lloverán agujas y metales afilados
y con lo único que me puedo cubrir es con tu duro corazón.
Deja de opacar al sol con tu sonrisa,
deja de pintar obscuridad en mi vida con tus pestañas.
¿Qué dios le dio la perfección del universo a un cuerpo que terminará bajo la tierra?
Al fin de la historia los gusanos devorarán los ojos que me hicieron soñar.
Ahórcame con tu lengua.
Brinca la cuerda con mis intestinos.
Más daño del que ya has hecho, no puedes hacerme.
¿En qué parte de tu cuerpo queda bondad?
Dímelo y te amputaré esa parte,
la cuidaré, la esconderé en el cajón que tengo en mi estómago,
donde sigo escondiendo los sentimientos que aun siento por ti.
Aun los guardo por si un día regresas.
Las manecillas del reloj recorren la vida.
Mi cuerpo se oxida igual que el tuyo.
La diferencia es que el mío aun espera un... te amo.



FUNCIÓN TÚ
Víctor Manuel García

Estamos a X = (2X+15)/5
Y pronto será menos.
La distancia no es mucha, sólo es 5X = 2X+15
Hueles a dulce.
Y a 5X-2X se distingue cierto toque a manzana.
Son 3X = 15
Tu cabello tiene un poco de rebeldía.
Son sólo centímetros los que nos separan.  X = 15/3
Si X es nuestra separación,  X = 5
Cinco centímetros de ti.
Acércate por favor.
Sin llegar al sexo, que es sólo acto.
Hacer el amor contigo con un sólo beso.
Cada mirada dispara incógnitas con resultado de uno.
Porque eso somos.
Somos uno.

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BACHES
Calipso Martínez

No respondí a tiempo…
No tenía las palabras correctas y carecía de voluntad suficiente para formular la oración que tanto querías oír, perdóname porque no supe tratarte como debía, perdóname por amarte demasiado.
He sentido tantas cosas y he querido reparar los baches que dejaste cuando te fuiste, pero me es imposible entender por qué lo hiciste, por qué te olvidaste de todo lo que prometí. Sé que no es fácil y que nunca lo será, y entiendo que no desperdicié mi tiempo simplemente porque aprendí el doble de lo que sufrí aunque aún me faltan un par de tropezones, quiero pensar que fuiste de los más grandes y mejores obstáculos que la vida me pudo haber dado. Dicen que todo tiene su razón de ser, que lo que no te mata te hace más fuerte y que  aunque la tormenta puede durar días podemos saber que al final el Sol saldrá y la humedad va a esponjar el cabello de las mujeres y hará sudar a los trabajadores y a los infantes que juegan en el campo, por tanto, quiero pensar que tú eres todo eso y más, quiero pensar que te puedo convertir en poesía tantas veces como yo quiera.
Quiero acordarme de la tarde de primavera en la que probé tus labios por primera vez, en cómo mis manos fueron hechas a la medida para las tuyas, quiero acordarme de tu sonrisa y de cuanto temblaba mi mano cuando la sujetaste por primera vez. Decido quedarme con todo lo bueno y crear lecciones a partir de los tragos amargos, porque sé que fuiste tan importante para mí como yo lo fui para ti. No sé si te dejaré de querer, pero sé que te olvidaré.


*Textos publicados en El Sol del Bajío, Celaya, Gto. 
**Imágenes:
I see, said the blind man, by Aeon of Sorrow

The Poet and his muse, by Maria Kiriakov

Blind Man's Bluff, by Natalia Rak


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